La innovación no es solo tecnología

Leo en el Blog Salmón un interesante artículo sobre el concepto de innovación del que recomiendo su lectura, como empresarios y emprendedores lo oímos continuamente, pero ¿sabemos qué es exactamente y cómo se consigue?:

“Mi primer acercamiento al universo de la blogosfera fue tratar o buscar información sobre el concepto de la innovación. Sobre cómo ese término empezaba a formar parte del día a día de las empresas o eso creía. La idea de esta entrada viene en parte de antiguas notas que tenía apuntadas y a cuenta de la reflexión de Esteban Viso en su blog sobre cómo buscar información de calidad en Internet, trasladando a esa cuestión la idea de la innovación. La calidad, en cuanto a información sobre innovación, me la ofrecieron los blogs.

Repite con frecuencia Tom Peters que “la innovación es sencilla”. No lo veo así, porque la innovación abarca muchas más cosas que la “simple” creatividad, que ésta sí veo sencilla. Ya la investigación y la implementación son tan complicadas y requieren sus procesos, sobre todo en lo referente a limar y desprenderse de las ideas y conceptos que la gente entiende que sí son innovación, cuando en realidad no lo son. Sobre esto último reflexiono con la frase de Tom Peters de nuevo, y en ese caso, la afirmación de que la innovación es sencilla iría más relacionada con la idea de que es algo que no hay que complicar ni tratar como algo habitual en una empresa, sino que hay que dejar que fluya natural por sí misma.

Le preguntaban en una entrevista a Don Tapscott, que asistió los pasados días al Expomanagement 2008 de Madrid, si la economía digital, ¿es una economía real?

En la actualidad, el único activo valioso y la única forma importante de capital es el intelectual. En la era de la Web 2.0, las tecnologías de la wikieconomía posibilitan como nunca antes el desarrollo de ideas y la comunicación, gestión e intercambio de conocimientos. Una compañía sigue siendo competitiva sólo si adquiere, desarrolla y emplea el conocimiento con más rapidez que la competencia. El éxito en el mercado depende del conocimiento y del genio creativo de los estrategas, diseñadores y vendedores del producto.

Con la unión de los tres planteamientos que he indicado con anterioridad, la búsqueda de la información de calidad, el concepto de sencillez de la innovación, y la facilidad de la comunicación de las ideas que promueve Internet, reflexiono sobre algunos ejemplos que fui anotando, y que hacen hincapié en conceptos como ignorancia, inquietud, información, comunicación, compartir ideas, conversar, experiencia, lecturas, maestros, observación y conocimiento. Al final, todo son patas de una misma mesa: la innovación. Y en los ejemplos no utilizo ninguna tecnología innovadora, ni se ha empleado mucho dinero en desarrollarlas, algo que choca con la idea de grandes inversiones que se piensa que requiere la innovación para llevarla a cabo.

En la película de Michael Moore, Fahrenheit 9/11, uno de los problemas morales y desgarradores que plantea el filme es el retrato de una madre que al principio de la película apoya la guerra de Irak, y que animó a sus hijos a que entraran en el ejército, porque era la única forma de sufragar su educación. Un día, recibe la comunicación de que uno de sus hijos ha muerto en Irak (con lo que supone que una madre pierda a su hijo), y dos días después recibe una carta de ese hijo ya fallecido. En esa carta, su hijo le indica que no entiende que pintan allí y escribe preguntándose qué le está pasando a su presidente… Resulta que esa madre, que apoyó a Bush, ya no entiende la justificación de la guerra y el porqué mandan a chavales de 18 años al matadero. Para aliviar su pena decide ir a Washington, a intentar comprender algo. Allí escucha a una mujer que se manifiesta en contra de Bush y a la que ahora comprende. De repente es recriminada por otras personas que pasean por allí, la echan en cara el que se sienta indignada, porque ellos no han vivido la misma tragedia que está sufriendo ella. Al final se retira llorando… y en ese momento, que es muy duro, suelta una frase que es como una patada en el estómago: “La ignorancia… Ese es el gran problema de la gente”. Esta tremenda frase la uno con este otro comentario que leo de Michael Moore: “…cuando eres un ignorante, ¿para que te vas a molestar en participar en nada?, ¿para qué te van a preocupar las cosas? La gente educada e inteligente participa.” Es lapidario, pero aplicable perfectamente a los ideales que se esconden tras la innovación. Una sociedad que vive en la ignorancia, no innovará porque no tendrá curiosidad por realizarla.

Controlar la información, también es una forma de cuidar la ignorancia. La cadena FOX News tenía y tiene una particular visión de comentar e informar de la actualidad (siempre da su apoyo a los republicanos). A este respecto, hay documental, OutFOXed, que critica esta particular línea editorial. Para hacer su labor, hizo un uso justo y adecuado de unos archivos. Sin embargo, según la FOX no tenía derecho a hacerlo. A Robert Greenwald, el director, le empezaron a atacar, como comentó en su momento Lawrence Lessig en esta entrada, y en la que el mismo Lessig se preguntaba que tenía de malo compartir la información y utilizarla si se citaban las fuentes… Claro que usar determinada información para criticar no gusta a nadie y se vuelve en contra de uno, como reseñó Lawrence Lessig en esta otra entrada. La Share Economy, como el Free Culture, deben hacer frente al Control Total. Si situamos estos tres términos en el ideario de la innovación, los dos primeros son vitales para poder avanzar, mientras que el tercero lo único que hace es frenar los posibles avances que se logren, sea cual sea el sector en el que nos movamos.

No puedo negar que Paul Auster es mi escritor favorito (os sorprenderías al conocer la enorme cantidad de seguidores que tiene en España), encontré en Lector ileso una entrada sobre uno de sus libros, y sobre su figura y su manera de entender y escribir una novela respecto al tipo de libro que durante un tiempo ha estado de moda entre los best sellers, El Código Da Vinci, El Club Dante y El Enigma del Cuatro. Si pienso un poco sobre ello, resulta que Paul Auster es un innovador. Siempre ha sido un escritor que ha plasmado sus experiencias en sus libros y que considera que el azar tiene una gran importancia en nuestra vida, pero tan sólo es el final de un cúmulo de experiencias a las que el azar termina dando sentido. Acorde con esta reflexión, sabemos que Paul Auster es un tremendo lector, que se informa y aprende de los clásicos y de aquellos a los que considera sus maestros. Por tanto, sin su experiencia y el conocimiento adquirido por los cientos de libros que ha leído, nunca habría llegado a ser el grandísimo escritor que es hoy en día. La innovación vive del pasado, de las reglas y pasos que anteriores innovadores marcaron. Eso no se puede ignorar porque sea viejo. A veces de lo viejo se aprende y mucho.

Durante un tiempo, y reconozco que es una práctica que debería recuperar, recuperar lo que comentan algunos CEO de grandes empresas. En la revista Chief Executive, encontré entrevistas a Michael Dell (Dell), Sandy Weill (Citigroup) y a Fred Smith (Federal Express), con el que me quedé con la forma como llegó a crear el gigante que es hoy Fedex, y de dónde saca sus mejores ideas: “Tomó muchas de mis ideas de sintetizar cosas de diferentes disciplinas. Puede ser algo del mundo de la tecnología, puede ser algo del mundo del comercio minorista o del negocio de los supermercados, o de algo que acabo de leer. Dedico muchas horas a la semana a leer, cosas de todo tipo, mucho de negocios y poco de ficción, aunque en su justa medida. Así que tomo muchas ideas de todas esas lecturas que realizo, como también cojo muchas ideas de los distintos miembros de nuestro equipo de gestión”. Las posibilidades están en todas partes, y él predica con el ejemplo.

Al final la reflexión va sobre que en la innovación, todo esta al alcance de nuestra vista. Lo que pasa es que la gente trata de complicar las cosas demasiado, y eso al final se convierte en no innovación”

Fuente > Antonio Toca en el Blog Salmón

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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