¿Me caso o no me caso?: ¿Si quiero?

Como ya decía en su momento, estar casado o no es uno de los condicionantes en nuestra aventura como emprendedor, ya sea para bien o para mal, pero ¿Merece la pena casarse?
La equiparación de los derechos de las parejas de hecho y del matrimonio tradicional, según los expertos, ha hecho que las ventajas fiscales de casarse sean cada vez menores. Pero aún existen algunos beneficios en el Impuesto de la Renta y en el de Sucesiones, según los que, siguiendo criterios exclusivamente económicos, compensa casarse, o incluso divorciarse.

Los principales aspectos a los que afecta nuestra situación matrimonial son:

En los casados:

IRPF. Los matrimonios pueden elegir pagar el Impuesto sobre la Renta de manera conjunta o individual. Hacerlo de manera conjunta es mejor si uno en la pareja no tiene ingresos.

Vivienda. Los casados también pueden encontrar más ventajas a la hora de comprar y vender los inmuebles, sobre todo si se vende el inmueble antes de que sea considerado como residencial principal.

Sucesiones. Pasar por la vicaría o por el juzgado también es beneficioso. En las comunidades en las que se han eliminado, se deduce sólo el 99% del importe a los hijos y a los cónyuges. En el resto se prima a la mujer o al marido.

Hijos. El marido y la mujer pueden deducirse en sus declaraciones de IRPF a los hijos. Pueden salir perjudicados a la hora de pedir becas y elegir el colegio.

Pensiones. Los supervivientes reciben la pensión por viudedad del cónyuge, aunque la prestación no está garantizada en todos los casos en los que hubo una separación, un divorcio o una nulidad previos.

En las parejas de hecho y los solteros:

IRPF. Las parejas de hecho sólo pueden tributar a Hacienda de manera individual.

Vivienda. Los solteros o las parejas de hecho sí compran una vivienda y la venden antes de que sea considerada por la Administración la principal tienen que devolver lo que se han deducido y pagar el 18% sobre los beneficios de la operación.

Sucesiones. En algunas comunidades sólo se deduce el importe total a los hijos y al cónyuge, aunque algunas autonomía han equiparado el matrimonio y las uniones de hecho. En las que aún se pagan impuestos la situación es aún peor. Hacienda aplica un coeficiente multiplicador y cobra el doble.

Hijos. Los que no están casados no pueden deducirse en el IRPF los dos a los hijos que tienen en común. Los padres solteros podrían encontrar beneficios a la hora de pedir becas o buscar colegio.

Pensiones. Desde el pasado enero de 2008, las parejas de hecho pueden recibir la pensión de viudedad. Tienen que acreditar una convivencia de cinco años, entre otros requisitos.

Los expertos dicen:

  1. Los fiscalistas recomiendan a las parejas cambiar de estado civil para hacer rendir mejor su patrimonio o, en su caso, pagar menos impuestos.
  2. Algunos abogados llegan a sugerir a sus clientes que cambien su vivienda habitual de comunidad autónoma.
  3. Casarse tras el fallecimiento del cónyuge puede ser una decisión con consecuencias económicamente negativas, pues puede extinguir la pensión de viudedad.
  4. Todas las parejas tienen acceso al cheque bebé, pero hay trabas si la mujer es extranjera.

Via > Expansión
Foto | Optalidon again

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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