Los requisitos mínimos de una persona que quiera crear una empresa y los malos emprendedores

Antes que nada nos gustaría diferenciar entre aquella persona que un buen día, por algún motivo, normalmente forzado por su situación personal o lanzado por su ímpetu, se lanza a crear su empresa -al que no nos atrevemos a llamar emprendedor- y el emprendedor propiamente dicho.
Pues bien, de nuestra experiencia al tratar con emprendedores de todo, deducimos que a los primeros hay algunos detalles, diríamos requisitos, que pueden salvarlos de ser unos malos emprendedores o de fracasar en su intento de crear un negocio de éxito; o viéndolo de otra manera, si quieres abrir una empresa y no reunes estos mínimos te saldrá más rentable quedarte en el sofá de tu casa, con tu mando, pasando por todos los canales de la TDT.

Por tanto, lo mínimo que se le debe exigir a una persona que aspire a ser emprendedor es lo siguiente:

1) Tener dinero ahorrado, o en su defecto la capacidad para conseguirlo, existe una falsa creencia en la calle, de que se puede crear un negocio sin dinero, quizá apoyado en las subvenciones y esto no es totalmente erróneo. Debemos poder afrontar el pago de la inversión inicial, y según el tipo de negocio los pagos mensuales del primer año.

2) Ser capaces de leer e interpretar normativas de todo tipo, relacionadas con trámites, obligaciones, derechos y subvenciones; así como saber buscar en el BOE, y en los boletines autonómicos y provinciales.

3) Saber elaborar el producto o prestar el servicio objeto de la empresa. Se da el caso de muchas personas que quieren montar una empresa y sólo con escucharlos un momento puedes darte cuenta de que no dominan el negocio o de que no conocen todos los detalles relacionados con el mismo.

4) Conocer todas las instituciones relacionadas con la creación de tu empresa. Se debe saber diferenciar entre ellas y sus competencias, dominando qué hace cada cual, así como donde encontrarlas y a dónde llamar en caso de necesitar información.

5) Tener conocimiento de todos los trámites que se deben realizar, el lugar, el coste (si lo tiene), la normativa por la que se rige y el tiempo que se tarda a realizarlo. No se trata sólo de aquellos trámites para la creación de la empresa, sino también para su gestión posterior.

6) Dominar algo de informática, Internet, correo electrónico, tener la capacidad de resolver algo de software, elaboración de documentos y bases de datos, etc; ya que se trata de un escollo casi insalvable en la actualidad.

7) Tener capacidad e ilusión por aprender ya que tendremos que volvernos autodidactas de muchas cosas a las que nos enfrentaremos.

8) No esperar a que nadie te resuelva nada, sino ser tu mismo el que con tu iniciativa así lo haga. Se da el caso de personas que esperan que las instituciones o los distintos servicios de asesoramientos públicos o las gestorías le monten el negocio: Error, debemos ser lo suficientemente independientes

9) Ser consciente de las limitaciones que se tienen, y para combatirlas tener la capacidad de reunir a nuestro alrededor aquellas personas especialistas en lo que no sepamos hacer.

10) No olvidarse nunca que lo que buscamos con la creación de la empresa es vender. Debemos tener y conocer a nuestros clientes. Muchas empresas se crean sin tener en cuenta que fin último es vender, no crear la empresa.

Si bien estas cosas parecen demasiado obvias muchas de aquellas personas que quieren crear su negocio no consiguen tener el grado de autocrítica para ver que son malos emprendedores o que no están lo suficientemente preparados para dar el paso, quemando muchas naves en el intento.

Foto | Daquella Manera

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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