Claves para detectar un mal franquiciador

Los negocios en régimen de franquicia exigen a la persona emprendedora un desembolso de dinero por lo general superior al de una empresa independiente, debido, entre otras razones, al precio de entrada en la red y el canon que debe pagar el franquiciado en concepto de publicidad. Por este motivo, el proceso de análisis de lo que ofrece la empresa franquiciadora o Central Franquiciadora es fundamental para que el franquiciado no invierta erróneamente. Para obtener la máxima información de la manera más clara y concisa posible hay una serie de preguntas que se deben tener en cuenta.


– Año de nacimiento de la Central Franquiciadora.
– Quién está al frente de la Central Franquiciadora. (a ser posible que faciliten nombre, apellidos, DNI y CIF de la sociedad).
– En qué ha trabajado la Central Franquiciadora con anterioridad.
– Qué capital social hay desembolsado y cómo está repartido.
– Cuál es la situación de las cuentas anuales de la Central Franquiciadora del último
ejercicio.
– En qué se diferencia la oferta de la Central Franquiciadora de la del resto de la
competencia.
– La Central Franquiciadora está inscrita en el Registro de Franquiciadores o en su
defecto pertenece de la Asociación Nacional de Franquiciadores.
– Características de la zona de actividad. Coincide o se parece al área donde quiere la persona franquiciada implantar su negocio.
– La Central Franquiciadora se dedica sólo a la actividad de la cual quiere formar parte la persona franquiciada o tiene otras.
– En caso de múltiples actividades, de qué manera afectan al equipo promotor
franquiciado.

Foto|Kevloral

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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