Causas del fracaso en planificación estratégica

Como hemos comentado en alguna ocasión el emprendedor debe mirar desde una óptica estratégica, sabiéndose situar por encima su propio negocio; una buena planificación de esto, sin duda, le dará mayores posibilidades de éxito en un entorno tan competitivo como al que se enfrenta.

En la realización de esta planificación estratégica, es muy facil cometer errores, en ocasiones por el poco dominio que pueda tener de ella el emprendedor, siendo los errores más comunes los siguientes:

1. La gerencia no dispone de habilidad en Dirección Estratégica: La plana gerencial no está acostumbrada a realizar ejercicios grupales e interfuncionales dedicados a evaluar la situación general de la compañía. No se involucra en un rápido e intensivo taller previo para dominar todos los conceptos necesarios.


2. Creer que tiene que salir perfecto desde la primera vez: El planeamiento de la competitividad organizacional es un proceso de aprendizaje sobre cómo aprender a mejorar. Debemos pensar a este proceso como algo que tiene que mejorar continuamente. Por eso, no debemos intentar hacer mucho en muy poco tiempo.

3. Olvidar la perspectiva política de cualquier proceso de este tipo: Es común que algunos miembros de la organización perciban a los procesos de cambio como una amenaza a su autoridad, su responsabilidad, su poder o su influencia. Entonces, es necesario actuar sobre estas dudas naturales.

4. El proceso no ha sido bien comunicado: La gente no entiende cómo comienza, cuándo termina, cuáles son sus fases, cómo se miden sus resultados o cómo se relaciona con cada uno individualmente.

5. El proceso compite contra la rutina diaria: La gente siente que tiene que dejar sus obligaciones para dedicar tiempo adicional al planeamiento de la competitividad. Sin embargo, para que la planificación funcione, las acciones diarias deben subordinarse a los nuevos objetivos que surjan del proceso.

6. Olvidar la perspectiva cultural: Otra causa frecuente de fracaso radica en no comprender que la competitividad es, en sí misma, un valor cultural que debe ser incorporado en el sistema de valores que constituye la ideología de la organización. Para ello debe ser creado el clima interno adecuado.

7. Organizar un sistema rígido: Esto es desarrollar un esquema burocrático que haga perder plasticidad, simplicidad, innovación, creatividad y vitalidad.

Via > TheSlogan Magazine

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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