¿Y si tenemos un comentario negativo?

El gran miedo de toda corporación y de todo emprendedor cuando se da el salto de la página web estática de toda la vida a un blog o a las redes sociales, es el momento en que tus clientes pueden hacerte sonrojar. No hay que desesperar cuando esto ocurra, no hay que molestar a varios departamentos o al que te sirve el café en tu desayuno y, por supuesto, no hay que borrar. Muy al contrario hay que atender a tu cliente y ver qué ha pasado, cómo se puede solucionar y, sobre todo, evitar que esa incidencia se pueda producir en el futuro. Esa transparencia, muy de este nuevo siglo, es vital para las empresas. Este feedback es muy enriquecedor y nos sitúa en la esfera de una PYME que sabe escuchar. ¿Cómo manejar los tiempos? Ahora te lo contamos.

Cuando se recibe un comentario negativo en el blog, hay que ver en él:

  • Que el lector-postcomentarista ha llegado a su blog, via RSS, orgánico o referenciado
  • Que tu contenido ha convertido una visita en un comentario
  • Si ha generado el comentario es que le ha interesado lo suficiente como para molestarse a invertir una parte de su tiempo en una de sus ideas (post)
  • Al expresar su opinión disconforme, el usuario puede evidenciar una personalidad proactiva y de no-indiferencia hacia su idea, persona, organización o empresa
  • Le ofrece la posibilidad de justificar su tesis desde otro punto de vista, seguramente visto desde el lado contrario al que se used se lo planteó inicialmente
  • Será mayoritariamente de un comentario crítico del que sacará nuevos enfoques, mejoras o motivos renovados para crear nuevos contenidos y optimizaciones a su ideario/producto/servicio
  • Hacer esta justificación al crítico, en público, hace creíble el discurso y el canal (imagínese un sitio donde todo el mundo siempre estuviera de acuerdo)

(Las ideas son de Comsultor)
Foto|bookwyrmish

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