La importancia económica del consumo privado

Si algo caracteriza a las economías avanzadas es la existencia de una amplia clase media. El estilo de vida de este grupo incluye aspectos como el disfrute de una vivienda, el acceso a servicios educativos y de sanidad, la posibilidad de beneficiarse de la jubilación, una vida que combina momentos de ocio (incluyendo periodos vacacionales) con otros de trabajo, etc. El estilo de vida de la clase media está relacionado con unos determinados niveles de renta.

Un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) opta por definir como clase media la formada por aquellos hogares en los que el consumo diario se sitúa como mínimo en 10 dólares norteamericanos por persona y día (en paridad de poder de compra). En una familia de cuatro miembros significaría un umbral de consumo de unos 15.000 dólares anuales.

Efectivamente, una de las características de las clases medias es su elevada propensión al consumo. Y como las clases medias son el componente mayoritario de los países con mayor renta, puede afirmarse que el grueso de su consumo mueve la economía. En la mayor parte de los países de la OCDE el gasto de consumo privado representa entre el 50% y el 60% del producto interior bruto anual. Destaca el caso de los Estados Unidos, en los que el consumo supone más del 70% del producto, mientras que en el otro extremo se sitúan las economías nórdicas europeas, que no alcanzan el 50%. Está claro que las decisiones del consumidor son cruciales para la evolución de las economías.

Si hasta hace poco la existencia de una clase media relevante era un privilegio casi exclusivo de las economías desarrolladas, la realidad está cambiando a pasos acelerados. En las últimas dos décadas hemos asistido a la aparición de un nuevo contingente de clases medias en las economías emergentes. De acuerdo con las previsiones de la OCDE, en 2020 dos terceras partes de las clase media vivirá en zonas distintas de Norteamérica y Europa. Estos 2.200 millones de personas serán responsables del 54% del consumo total de la clase media mundial. En definitiva, se trata de un cambio de panorama de enorme calado, ya que por primera vez desde la Revolución Industrial, el grueso del consumo mundial se habrá desplazado de Occidente a Oriente, tanto en número de consumidores como en capacidad de gasto.

Por el contrario, en los países avanzados las perspectivas de la evolución del gasto de consumo privado son algo sombrías. La crisis y la recesión han puesto al descubierto los excesos de la expansión económica previa, y entre estos destaca un cierto exceso de consumo. La alegría gastadora surgió de la buena marcha en general de la economía y del empleo, pero también de unas condiciones financieras laxas y de una generosa liquidez. Algunos estudios señalan el vínculo directo entre el grado de endeudamiento de las familias y la gravedad de la crisis y el incremento del paro. El elevado consumo ayuda también a explicar otros desequilibrios que han sufrido algunas economías, como el déficit de la balanza de pagos corrientes.

¿Habrá que purgar en los próximos años los excesos del pasado? A corto plazo, la resaca de la crisis se hará notar en el gasto de consumo de los hogares, sobre el que confluyen diversos factores de contención, como la retirada de estímulos fiscales (subvenciones por compra de coche, por ejemplo), la lenta mejora del mercado laboral o el bajo nivel de confianza. La ineludible reducción del endeudamiento de las familias tampoco favorece una rápida mejora del gasto corriente. A medio plazo, sin embargo, cabe esperar que el consumo recobre su tradicional papel motor en los países desarrollados. Eso sí, para que sea sostenible su ritmo debe ser acorde con las posibilidades reales de la economía.

Fuente > La Caixa

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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