11 Ejemplos de Mínimo Producto Viable

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Leyendo el e-book España Lean Startup 2013, decubrimos algo muy interesante para aquel emprendedor que quiere hacerse una idea de lo que es y cómo aplicar la metodología Lean, en este caso de la creación de un Producto Mínimo Viable (PMV). Y es que existen muchas tácticas para crear un Producto Mínimo Viable. Cuál usar en cada momento depende del momento en el que se encuentra la empresa, qué parte del modelo de negocio puede considerarse validada, qué hipótesis deben verificarse con más urgencia o con qué clientes necesitamos aprender.

A continuación detallamos los tipos de Producto Mínimo Viable más comúnmente utilizados

1. Test de humo

En qué consiste: Usar AdWords para llevar al cliente a una landing page en la que le informas de que el producto/servicio está en desarrollo y le invitas a que deje su email

Cómo usarlo: Antes de cualquier otra cosa, para validar si hay interés en el mercado.

2. PowerPoint

En qué consiste: Crear un PowerPoint en el que se explica el producto, sus ventajas, a quién está dirigido…Se usan imágenes del problema y del resultado, no del producto.

Cómo usarlo: En situaciones en las que crear una versión del producto, por mínima que sea, es excesivamente costosa.

3. Vídeo

En qué consiste: Un vídeo en el que se explica el uso y el beneficio del producto.

Cómo usarlo: En situaciones en las que es difícil explicar con palabras el producto y es costoso desarrollarlo.

4. Maqueta (mockup)

En qué consiste: Puede ser un modelo a escala si se está fabricando un producto, un Powerpoint con enlaces si se está creando una aplicación web, o incluso un gráfico, tal vez en papel.

Cómo usarlo: En situaciones en las que se busca validar la usabilidad de la propuesta.

5. Prototipo

En qué consiste: Una versión individual, artesanal, de lo que será el producto final.

Cómo usarlo: Cuando se necesita entender cómo usará el producto el cliente en un entorno de alta fidelidad. Con objetos físicos o software.

6. Mago de Oz

En qué consiste: Se presenta una “fachada” similar a la que tendrá el producto final, pero no hay nada desarrollado detrás, el servicio se presta “a mano”

Cómo usarlo: Cuando se necesita validar la usabilidad del product o, en un entorno de alta-fidelidad. Para servicios offline / online, aplicaciones web.

7. Conserjería

En qué consiste: Una versión manual de lo que la tecnología o la subcontratación hará en el futuro producto / servicio.

Cómo usarlo: Cuando se necesita entender cómo se comporta el cliente y qué se debe hacer para solucionar su problema.

8. Software estándar

En qué consiste: Usar una herramienta software estándar como WordPress o Excel en lugar de un desarrollo a medida.

Cómo usarlo: Está validado el problema del cliente, pero se necesita validar que la solución propuesta aporta valor.

9. Crowdfunding

En qué consiste: Usar una plataforma de crowdfunding (ej: Kickst arte, Indiegogo) para conseguir validación en el mercado (y dinero).

Cómo usarlo: Está validado un prototipo, pero se busca verificar que hay un mercado dispuesto a pagar por él y se busca además validar el precio.

10. Loncha vertical

En qué consiste: De todas las funciones de la solución, se elige una y se implementa por completo. Por ejemplo, un solo producto en una tienda online.

Cómo usarlo: Se quiere validar todo el ciclo de venta, entrega y soporte.

11. Uso de Servicios o Plataformas

En qué consiste: Usar servicios o plataformas ya creadas que ahorren esfuerzo en desarrollo: Wazala, Shopify, Etsy, eBay, PayPal, Wufoo, Zendesk.

Cómo usarlo: Se busca validar todo el ciclo de venta, entrega y soporte.

Foto > pablitux

Javier Navarro

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Empresariales. Dedicado desde hace 10 años a asesorar a emprendedores en la creación de sus empresas, elaborar estudios de viabilidad, modelos de negocio y consultoría estratégica empresarial.

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